Qué aprovecha al hombre, si gana todo el mundo
Lucas 9:24, 25 Porque todo el que quiera salvar su
vida, la perderá; y todo el que pierda su vida por causa de mí, éste la
salvará. Pues ¿qué aprovecha al hombre, si gana todo el mundo, y se destruye o
se pierde a sí mismo?
Que se predicase en su nombre el arrepentimiento
Y
el perdón de pecados en todas las
naciones
Lucas 24:46- 48 y les dijo: Así está escrito, y así fue
necesario que el Cristo padeciese, y resucitase de los muertos al tercer día; y que se predicase en su nombre el
arrepentimiento y el perdón de pecados en todas las naciones, comenzando desde
Jerusalén. Y vosotros sois testigos de
estas cosas.
Que trabajando sosegadamente, coman su propio pan
Si
alguno no obedece a lo que decimos
2 Tesslonicenses 3:11- 15 Porque oímos que algunos de entre
vosotros andan desordenadamente, no trabajando en nada, sino entremetiéndose en
lo ajeno. A los tales mandamos y
exhortamos por nuestro Señor Jesucristo, que trabajando sosegadamente, coman su
propio pan. Y vosotros, hermanos, no os
canséis de hacer bien. Si alguno no
obedece a lo que decimos por medio de esta carta, a ése señaladlo, y no os
juntéis con él, para que se avergüence. Mas no lo tengáis por enemigo, sino
amonestadle como a hermano.
Que
a mí se doblará toda rodilla
Isaías 45:23,
24 Por mí mismo hice juramento, de mi boca salió palabra en justicia, y no
será revocada: Que a mí se doblará toda rodilla, y jurará toda lengua. Y se
dirá de mí: Ciertamente en Dios está la justicia y la fuerza; a él vendrán, y
todos los que contra él se enardecen serán avergonzados.
Que
nadie me tenga por loco
2 Corintios 11:16- 20 Otra
vez digo: Que nadie me tenga por loco; o de otra manera, recibidme como a loco,
para que yo también me gloríe un poquito. Lo que hablo, no lo hablo según el Señor, sino
como en locura, con esta confianza de gloriarme. Puesto que muchos se glorían según la carne, también
yo me gloriaré; porque de buena gana
toleráis a los necios, siendo vosotros cuerdos. Pues toleráis si alguno os esclaviza, si alguno os devora, si alguno
toma lo vuestro, si alguno se enaltece, si alguno os da de bofetadas.
Qué nos
Separará del Amor de Cristo
Romanos 8:35-
39 ¿Quién nos separará del amor de Cristo?
¿Tribulación, o angustia, o persecución, o hambre, o desnudez, o peligro, o
espada? Como está escrito:
Por causa de ti somos muertos todo el tiempo;
Somos contados como ovejas de matadero.
Antes, en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel
que nos amó. Por lo cual estoy seguro de que ni la muerte, ni la vida, ni
ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo por venir, ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra
cosa creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor
nuestro.
Quién de ellos sería
el mayor
Lucas 22:24- 30 Hubo también entre ellos una disputa
sobre quién de ellos sería el mayor. Pero él les dijo: Los reyes de las naciones se
enseñorean de ellas, y los que sobre ellas tienen autoridad son llamados
bienhechores; mas no así vosotros,f sino
sea el mayor entre vosotros como el más joven, y el que dirige, como el que
sirve. Porque, ¿cuál es mayor, el que se
sienta a la mesa, o el que sirve? ¿No es el que se sienta a la mesa? Mas yo
estoy entre vosotros como el que sirve. Pero vosotros sois los que habéis permanecido
conmigo en mis pruebas. Yo, pues, os
asigno un reino, como mi Padre me lo asignó a mí, para que comáis y bebáis a mi mesa en mi
reino, y os sentéis en tronos juzgando a las doce tribus de Israel.
Quién
es Judío
Romanos 2:28,
29 Pues no es judío el que lo es
exteriormente, ni es la circuncisión la que se hace exteriormente en la carne; sino que es judío el que lo es en lo
interior, y la circuncisión es la del corazón, en espíritu, no en letra; la
alabanza del cual no viene de los hombres, sino de Dios.
No
Todos son Israelitas
Romanos 9:6-
13 No que la palabra de Dios haya
fallado; porque no todos los que descienden de Israel son israelitas, ni por ser descendientes de Abraham, son
todos hijos; sino: En Isaac te será llamada descendencia. Esto es: No los que son hijos según la carne
son los hijos de Dios, sino que los que son hijos según la promesa son contados
como descendientes. Porque la palabra
de la promesa es esta: Por este tiempo vendré, y Sara tendrá un hijo. Y no sólo esto, sino también cuando Rebeca
concibió de uno, de Isaac nuestro padre
(pues no habían aún nacido, ni habían hecho aún ni bien ni mal, para que
el propósito de Dios conforme a la elección permaneciese, no por las obras sino
por el que llama), se le dijo: El mayor
servirá al menor. Como está escrito: A
Jacob amé, mas a Esaú aborrecí.
Colosenses
1:20- 23
y por medio de él reconciliar consigo todas las cosas, así las que
están en la tierra como las que están en los cielos, haciendo la paz mediante
la sangre de su cruz. Y a vosotros
también, que erais en otro tiempo extraños y enemigos en vuestra mente,
haciendo malas obras, ahora os ha reconciliado en su cuerpo de carne, por medio
de la muerte, para presentaros santos y sin mancha e irreprensibles delante de él; si en verdad permanecéis fundados y firmes
en la fe, y sin moveros de la esperanza del evangelio que habéis oído, el cual
se predica en toda la creación que está debajo del cielo; del cual yo Pablo fui
hecho ministro.
Pedro Alcázares
No hay comentarios.:
Publicar un comentario