De
estos dos mandamientos depende toda la ley y los profetas
Mateo 22:36- 40 Maestro, ¿cuál es el gran mandamiento en
la ley? Jesús le dijo: Amarás al Señor
tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente. Este es el primero y grande mandamiento. Y el segundo es semejante: Amarás a tu prójimo
como a ti mismo. De estos dos
mandamientos depende toda la ley y los profetas.
De
manera que, teniendo diferentes dones
Aborreced lo malo, seguid lo bueno
Bendecid,
y no maldigáis
Romanos 12:6-
21 De manera que, teniendo diferentes dones, según la gracia que nos es
dada, si el de profecía, úsese conforme a la medida de la fe; o si de servicio, en servir; o el que enseña,
en la enseñanza; el que exhorta, en la exhortación; el que reparte, con
liberalidad; el que preside, con solicitud; el que hace misericordia, con
alegría. El amor sea sin fingimiento. Aborreced lo malo, seguid lo bueno. Amaos
los unos a los otros con amor fraternal; en cuanto a honra, prefiriéndoos los
unos a los otros. En lo que requiere diligencia, no perezosos; fervientes en
espíritu, sirviendo al Señor; gozosos en la esperanza; sufridos en la
tribulación; constantes en la oración; compartiendo para las necesidades de los
santos; practicando la hospitalidad. Bendecid a los que os persiguen; bendecid,
y no maldigáis. Gozaos con los que se gozan; llorad con los que lloran.
Unánimes entre vosotros; no altivos, sino asociándoos con los humildes. No
seáis sabios en vuestra propia opinión. No paguéis a nadie mal por mal;
procurad lo bueno delante de todos los hombres. Si es posible, en cuanto
dependa de vosotros, estad en paz con todos los hombres. No os venguéis vosotros
mismos, amados míos, sino dejad lugar a la ira de Dios; porque escrito está:
Mía es la venganza, yo pagaré, dice el Señor. Así que, si tu enemigo tuviere
hambre, dale de comer; si tuviere sed, dale de beber; pues haciendo esto,
ascuas de fuego amontonarás sobre su cabeza. No seas vencido de lo malo, sino
vence con el bien el mal.
Vosotros
no sabéis de qué espíritu sois
Lucas 9:51- 56 Cuando se cumplió el tiempo en que él
había de ser recibido arriba, afirmó su rostro para ir a Jerusalén. Y envió mensajeros delante de él, los cuales
fueron y entraron en una aldea de los samaritanos para hacerle preparativos.
Mas no le recibieron, porque su aspecto era como de ir a Jerusalén. Viendo esto
sus discípulos Jacobo y Juan, dijeron: Señor, ¿quieres que mandemos que
descienda fuego del cielo, como hizo Elías, y los consuma? Entonces volviéndose
él, los reprendió, diciendo: Vosotros no sabéis de qué espíritu sois; porque el Hijo del Hombre no ha venido para
perder las almas de los hombres, sino para salvarlas. Y se fueron a otra aldea.
Consecuencias de la
desobediencia de Israel
Levítico 26:14-
46 »Pero
si no me escucháis ni cumplís todos estos mandamientos, si despreciáis mis preceptos y vuestra alma
menosprecia mis estatutos, si no ponéis en práctica todos mis mandamientos e
invalidáis mi pacto, yo también haré
con vosotros esto: enviaré sobre vosotros terror, extenuación y calentura, que
consuman los ojos y atormenten el alma. Sembraréis en vano vuestra semilla,
pues vuestros enemigos la comerán.
Pondré mi rostro contra vosotros y seréis heridos delante de vuestros
enemigos. Los que os aborrecen se enseñorearán de vosotros, y huiréis sin que
haya quien os persiga. »Si aun con
estas cosas no me escucháis, yo volveré a castigaros siete veces más por
vuestros pecados. Quebrantaré la
soberbia de vuestro orgullo, y haré vuestro cielo como hierro y vuestra tierra
como bronce. Vuestra fuerza se consumirá
en vano, porque vuestra tierra no producirá nada y los árboles del campo no
darán su fruto. »Si continuáis oponiéndoos
a mí, y no me queréis oir, yo enviaré sobre vosotros siete veces más plagas por
vuestros pecados. Enviaré también contra
vosotros fieras salvajes que os arrebaten vuestros hijos, destruyan vuestro
ganado y os reduzcan en número, de modo que vuestros caminos queden desiertos.
»Si con estas cosas no os corregís, sino que continuáis oponiéndoos a mí, yo también procederé en contra de vosotros,
y os heriré aún siete veces por vuestros pecados. Traeré sobre vosotros espada vengadora, en
vindicación del pacto, y si buscáis refugio en vuestras ciudades, yo enviaré
pestilencia entre vosotros y seréis entregados en manos del enemigo. »Cuando yo os quebrante el sustento del pan,
cocerán diez mujeres todo vuestro pan en un horno, y os lo devolverán tan bien
medido que comeréis y no os saciaréis. »Si aun con esto no me escucháis, sino
que continuáis oponiéndoos a mí, yo
procederé en contra de vosotros con ira, y os castigaré aun siete veces por
vuestros pecados. Comeréis la carne de
vuestros hijos y comeréis la carne de vuestras hijas. Destruiré vuestros
lugares altos, derribaré vuestras imágenes, pondré vuestros cuerpos muertos
sobre los cuerpos muertos de vuestros ídolos, y mi alma os abominará. Dejaré desiertas vuestras ciudades, asolaré
vuestros santuarios y no oleré la fragancia de vuestro suave perfume. »Asolaré también la tierra, y se pasmarán por
ello vuestros enemigos que en ella habiten.
A vosotros os esparciré entre las naciones,[f] y desenvainaré la espada
en pos de vosotros. Vuestra tierra quedará asolada y desiertas vuestras ciudades. Entonces la tierra gozará sus días de reposo
durante todos los días que esté asolada, mientras vosotros estéis en la tierra
de vuestros enemigos; la tierra descansará entonces y gozará sus días de
reposo. Durante todo el tiempo que esté
asolada, descansará por lo que no reposó en los días de reposo cuando
habitabais en ella. »A los que queden de
vosotros, les infundiré tal cobardía en sus corazones, en la tierra de sus
enemigos, que el sonido de una hoja que se mueva los hará huir como se huye
ante la espada, y caerán sin que nadie los persiga. Tropezarán los unos con los otros como si
huyeran ante la espada, aunque nadie los persiga, y no podréis resistir en
presencia de vuestros enemigos.
Pereceréis entre las naciones, y la tierra de vuestros enemigos os
consumirá. Y los que queden de vosotros, se consumirán en las tierras de
vuestros enemigos por su iniquidad, y se consumirán junto con sus padres por la
iniquidad de ellos. »Entonces confesarán
su iniquidad y la iniquidad de sus padres, la rebeldía con que se rebelaron
contra mí, y también porque se opusieron a mí.
Por eso yo me enfrentaré a ellos y los haré entrar en la tierra de sus
enemigos. Entonces se humillará su corazón incircunciso y reconocerán su
pecado. Y yo me acordaré de mi pacto con
Jacob, y asimismo de mi pacto con Isaac, y también de mi pacto con Abraham me
acordaré, y haré memoria de la tierra.
Pero la tierra será abandonada por ellos y gozará sus días de reposo,
mientras quede desierta a causa de ellos, y entonces se someterán al castigo de
sus iniquidades, por cuanto menospreciaron mis ordenanzas y su alma desdeñó mis
estatutos. »Aun con todo esto, cuando
ellos estén en tierra de sus enemigos, yo no los desecharé, ni los abominaré
hasta consumirlos, invalidando mi pacto con ellos, porque yo, Jehová, soy su
Dios. Antes me acordaré de ellos por el
pacto antiguo, cuando los saqué de la tierra de Egipto a los ojos de las
naciones para ser su Dios. Yo, Jehová».
Estos son los estatutos, preceptos y leyes que estableció Jehová entre
él y los hijos de Israel en el monte Sinaí por medio de Moisés.
Después
que David hubo censado al pueblo
Le
pesó en su corazón
¿Quieres
que te vengan siete años de hambre en tu tierra?
2 Samuel 24:10- 17 Después que David hubo censado al
pueblo, le pesó en su corazón; y dijo David a Jehová: Yo he pecado gravemente
por haber hecho esto; mas ahora, oh Jehová, te ruego que quites el pecado de tu
siervo, porque yo he hecho muy neciamente. Y por la mañana, cuando David se
hubo levantado, vino palabra de Dios al profeta Gad, vidente de David,
diciendo: Ve y di a David: Así ha dicho Dios:
Tres cosas te ofrezco; tú escogerás una de ellas, para que yo la haga. Vino, pues, Gad a David, y se lo hizo saber, y
le dijo: ¿Quieres que te vengan siete
años de hambre en tu tierra? ¿o que huyas tres meses delante de tus enemigos y que
ellos te persigan? ¿o que tres días haya peste en tu tierra? Piensa
ahora, y mira qué responderé al que me ha enviado. Entonces David dijo a Gad: En grande angustia
estoy; caigamos ahora en mano de Dios, porque sus misericordias son muchas, mas
no caiga yo en manos de hombres. Y Dios
envió la peste sobre Israel desde la mañana hasta el tiempo señalado; y
murieron del pueblo, desde Dan hasta Beerseba, setenta mil hombres. Y cuando el ángel extendió su mano sobre
Jerusalén para destruirla, Dios se arrepintió de aquel mal, y dijo al ángel que
destruía al pueblo: Basta ahora; detén tu mano. Y el ángel de Dios estaba junto
a la era de Arauna jebuseo. Y David dijo
a Dios, cuando vio al ángel que destruía al pueblo: Yo pequé, yo hice la
maldad; ¿qué hicieron estas ovejas? Te ruego que tu mano se vuelva contra mí, y
contra la casa de mi padre.
Destrucción
2
Corintios 5:1 Porque sabemos que si nuestra morada
terrestre, este tabernáculo, se deshiciere, tenemos de Dios un edificio, una
casa no hecha de manos, eterna, en los cielos.
Y por esto también gemimos, deseando ser revestidos de aquella nuestra
habitación celestial; pues así seremos hallados vestidos, y no desnudos. Porque
asimismo los que estamos en este tabernáculo gemimos con angustia; porque no
quisiéramos ser desnudados, sino revestidos, para que lo mortal sea absorbido
por la vida.
Filipenses
3:20, 21 Mas nuestra ciudadanía está en
los cielos, de donde también esperamos al Salvador, al Señor Jesucristo; el
cual transformará el cuerpo de la humillación nuestra, para que sea semejante
al cuerpo de la gloria suya, por el poder con el cual puede también sujetar a
sí mismo todas las cosas.
Diez
leprosos son limpiados
Lucas 17:11- 19 Yendo Jesús a Jerusalén, pasaba entre
Samaria y Galilea. Y al entrar en una
aldea, le salieron al encuentro diez hombres leprosos, los cuales se pararon de
lejos y alzaron la voz, diciendo:
¡Jesús, Maestro, ten misericordia de nosotros! Cuando él los vio, les dijo: Id, mostraos a
los sacerdotes.b Y aconteció que mientras iban, fueron limpiados. Entonces uno de ellos, viendo que había sido
sanado, volvió, glorificando a Dios a gran voz, y se postró rostro en tierra a sus pies,
dándole gracias; y éste era samaritano. Respondiendo Jesús, dijo: ¿No son diez los que
fueron limpiados? Y los nueve, ¿dónde están? ¿No hubo quien volviese y diese gloria a Dios
sino este extranjero? Y le dijo:
Levántate, vete; tu fe te ha salvado.
Dios
empobrece, y él enriquece
1 Samuel 2:
7, 8 Dios empobrece, y él enriquece;
Abate, y enaltece. El levanta del polvo
al pobre, Y del muladar exalta al menesteroso, Para hacerle sentarse con
príncipes y heredar un sitio de honor. Porque de Jehová son las columnas de la
tierra, Y él afirmó sobre ellas el mundo.
Dios es uno
Gálatas 3:20 Y el mediador no lo es de uno solo; pero Dios
es uno.
Dios guarda a los extranjeros; Al
huérfano y a la viuda
Salmos 146:8, 9 Dios abre los ojos a los ciegos; Dios levanta a los caídos; Jehová ama a los justos. Dios guarda a los extranjeros; Al huérfano y a la viuda sostiene, Y el
camino de los impíos trastorna.
Dios
juzgará los confines de la tierra
Dará
poder a su Rey, Y exaltará el poderío de su Ungido
1 Samuel 2:9,
10 El guarda los pies de sus santos, Mas los impíos perecen en tinieblas; Porque
nadie será fuerte por su propia fuerza. Delante de Dios serán quebrantados sus
adversarios, Y sobre ellos tronará desde los cielos; Dios juzgará los confines de la tierra, Dará poder a su Rey, Y exaltará el
poderío de su Ungido.
Dios
mata, y él da vida
1 Samuel 2:6
Dios mata, y él da vida; El hace
descender al Seol, y hace subir.
Dios no
es Dios de muertos, sino de vivos
Mateo 22:32 Yo soy el Dios de Abraham, el Dios de
Isaac y el Dios de Jacob? Dios no es Dios de muertos, sino de vivos.
Dios no Puede ser Engañado
Gálatas 6:7 No os engañéis; Dios no puede ser burlado: pues
todo lo que el hombre sembrare, eso también segará. Porque el que siembra para su carne, de la
carne segará corrupción; mas el que siembra para el Espíritu, del Espíritu
segará vida eterna. No nos cansemos,
pues, de hacer bien; porque a su tiempo segaremos, si no desmayamos. Así que, según tengamos oportunidad, hagamos
bien a todos, y mayormente a los de la familia de la fe.
Dios
nos ha exhibido a nosotros los apóstoles
Como a sentenciados a muerte
1 Corintios 4:9- 14 Porque según pienso, Dios nos ha
exhibido a nosotros los apóstoles como postreros, como a sentenciados a muerte;
pues hemos llegado a ser
espectáculo al mundo, a los ángeles y a los hombres.
Nosotros somos insensatos por amor de Cristo, mas vosotros prudentes en
Cristo; nosotros débiles, mas vosotros fuertes; vosotros honorables, mas
nosotros despreciados. Hasta esta hora
padecemos hambre, tenemos sed, estamos desnudos, somos abofeteados, y no
tenemos morada fija. Nos fatigamos
trabajando con nuestras propias manos;a nos maldicen, y bendecimos; padecemos
persecución, y la soportamos. Nos
difaman, y rogamos; hemos venido a ser hasta ahora como la escoria del mundo,
el desecho de todos. No escribo esto para
avergonzaros, sino para amonestaros como a hijos míos amados.
Dios Sobre Todas las Cosas
Romanos 9:1 Verdad digo en Cristo, no miento, y mi
conciencia me da testimonio en el Espíritu Santo, que tengo gran tristeza y
continuo dolor en mi corazón. Porque deseara yo mismo ser anatema, separado de
Cristo, por amor a mis hermanos, los que son mis parientes según la carne; que son israelitas, de los cuales son la
adopción, la gloria, el pacto, la promulgación de la ley, el culto y las
promesas; de quienes son los
patriarcas, y de los cuales, según la carne, vino Cristo, el cual es Dios sobre
todas las cosas, bendito por los siglos. Amén.
Colosenses 2:8 Mirad que nadie os engañe por medio de
filosofías y huecas sutilezas, según las tradiciones de los hombres, conforme a
los rudimentos del mundo, y no según Cristo. Porque en él habita corporalmente
toda la plenitud de la Deidad, y
vosotros estáis completos en él, que es la cabeza de todo principado y
potestad. En él también fuisteis circuncidados con circuncisión no hecha a
mano, al echar de vosotros el cuerpo pecaminoso carnal, en la circuncisión de
Cristo;
Dios
y las riquezas
Mateo
6:24 Ninguno puede servir a dos señores;
porque o aborrecerá al uno y amará al otro, o estimará al uno y menospreciará
al otro. No podéis servir a Dios y a las riquezas.
Doble Ánimo
Santiago 1:8 El hombre de doble ánimo es inconstante en todos sus
caminos.
Efesios 4:14,
15 para que ya no seamos niños
fluctuantes, llevados por doquiera de todo viento de doctrina, por estratagema
de hombres que para engañar emplean con astucia las artimañas del error, sino que siguiendo la verdad en amor,
crezcamos en todo en aquel que es la cabeza, esto es, Cristo,
Doctrina de Cristo / Imposición de las
manos
Hebreos 6:1 Por tanto, dejando ya los rudimentos de la
doctrina de Cristo, vamos adelante a la perfección; no echando otra vez el
fundamento del arrepentimiento de obras muertas, de la fe en Dios, de la
doctrina de bautismos, de la imposición de manos, de la resurrección
de los muertos y del juicio eterno.
Doy diezmos de todo lo que gano
Lucas 18:10- 14 Dos hombres subieron al templo a orar:
uno era fariseo, y el otro publicano. El
fariseo, puesto en pie, oraba consigo mismo de esta manera: Dios, te doy
gracias porque no soy como los otros hombres, ladrones, injustos, adúlteros, ni
aun como este publicano; ayuno dos veces
a la semana, doy diezmos de todo lo que gano. Mas el publicano, estando lejos, no quería ni
aun alzar los ojos al cielo, sino que se golpeaba el pecho, diciendo: Dios, sé
propicio a mí, pecador. Os digo que éste
descendió a su casa justificado antes que el otro; porque cualquiera que se
enaltece, será humillado; y el que se humilla será enaltecido
Dureza de Corazón
Romanos 2:5-
11 Pero por tu dureza y por tu
corazón no arrepentido, atesoras para ti mismo ira para el día de la ira y de
la revelación del justo juicio de Dios,
el cual pagará a cada uno conforme a sus obras: vida eterna a los que, perseverando en bien
hacer, buscan gloria y honra e inmortalidad,
pero ira y enojo a los que son contenciosos y no obedecen a la verdad, sino
que obedecen a la injusticia;
tribulación y angustia sobre todo ser humano que hace lo malo, el judío
primeramente y también el griego, pero
gloria y honra y paz a todo el que hace lo bueno, al judío primeramente y
también al griego; porque no hay acepción de personas para con Dios.
Efesios 4:17-
19 Esto, pues, digo y requiero en
el Señor: que ya no andéis como los otros gentiles, que andan en la vanidad de
su mente, teniendo el entendimiento
entenebrecido, ajenos de la vida de Dios por la ignorancia que en ellos hay,
por la dureza de su corazón; los cuales, después que perdieron toda
sensibilidad, se entregaron a la lascivia para cometer con avidez toda clase de
impureza.
Pedro Alcázares
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