martes, 30 de octubre de 2018

Versos Necesarios 5



E indiscutiblemente, grande es el misterio de la piedad

1 Timoteo 3:16  E indiscutiblemente, grande es el misterio de la piedad: Dios fue manifestado en carne, Justificado en el Espíritu, Visto de los ángeles, Predicado a los gentiles, Creído en el mundo, Recibido arriba en gloria.

El  ayuno

Mateo 6:16- 18 Cuando ayunéis, no seáis austeros, como los hipócritas; porque ellos demudan sus rostros para mostrar a los hombres que ayunan; de cierto os digo que ya tienen su recompensa.  Pero tú, cuando ayunes, unge tu cabeza y lava tu rostro,  para no mostrar a los hombres que ayunas, sino a tu Padre que está en secreto; y tu Padre que ve en lo secreto te recompensará en público.

El  Dios de nuestros padres, ha glorificado a su Hijo Jesús

A  quien vosotros entregasteis y negasteis delante de Pilato

Pedisteis  que se os diese un homicida

Matasteis  al Autor de la vida

Hechos 3:13- 19 El Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob, el Dios de nuestros padres, ha glorificado a su Hijo Jesús, a quien vosotros entregasteis y negasteis delante de Pilato, cuando éste había resuelto ponerle en libertad.  Mas vosotros negasteis al Santo y al Justo, y pedisteis que se os diese un homicida, y matasteis al Autor de la vida, a quien Dios ha resucitado de los muertos, de lo cual nosotros somos testigos.  Y por la fe en su nombre, a éste, que vosotros veis y conocéis, le ha confirmado su nombre; y la fe que es por él ha dado a éste esta completa sanidad en presencia de todos vosotros.  Mas ahora, hermanos, sé que por ignorancia lo habéis hecho, como también vuestros gobernantes. Pero Dios ha cumplido así lo que había antes anunciado por boca de todos sus profetas, que su Cristo había de padecer.  Así que, arrepentíos y convertíos, para que sean borrados vuestros pecados; para que vengan de la presencia del Señor tiempos de refrigerio…


El  escudo de tu salvación

2 Samuel 22:36 Me diste asimismo el escudo de tu salvación, Y tu benignidad me ha engrandecido.

El  Fruto del Espíritu

Gálatas 5:22- 26  Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley.  Pero los que son de Cristo han crucificado la carne con sus pasiones y deseos.  Si vivimos por el Espíritu, andemos también por el Espíritu.  No nos hagamos vanagloriosos, irritándonos unos a otros, envidiándonos unos a otros. 

Gálatas 5:25  Si vivimos por el Espíritu, andemos también por el Espíritu.


El  gozo del impío por un momento

Aunque subiere su altivez hasta el cielo

Como su estiércol, perecerá para siempre

Job 20:5- 29 Que la alegría de los malos es breve, Y el gozo del impío por un momento? Aunque subiere su altivez hasta el cielo, Y su cabeza tocare en las nubes,  Como su estiércol, perecerá para siempre; Los que le hubieren visto dirán: ¿Qué hay de él?  Como sueño volará, y no será hallado, Y se disipará como visión nocturna.  El ojo que le veía, nunca más le verá, Ni su lugar le conocerá más.  Sus hijos solicitarán el favor de los pobres, Y sus manos devolverán lo que él robó.  Sus huesos están llenos de su juventud, Mas con él en el polvo yacerán.  Si el mal se endulzó en su boca, Si lo ocultaba debajo de su lengua,  Si le parecía bien, y no lo dejaba, Sino que lo detenía en su paladar;  Su comida se mudará en sus entrañas; Hiel de áspides será dentro de él.  Devoró riquezas, pero las vomitará; De su vientre las sacará Dios.  Veneno de áspides chupará; Lo matará lengua de víbora.  No verá los arroyos, los ríos, Los torrentes de miel y de leche. Restituirá el trabajo conforme a los bienes que tomó, Y no los tragará ni gozará.  Por cuanto quebrantó y desamparó a los pobres, Robó casas, y no las edificó;  Por tanto, no tendrá sosiego en su vientre, Ni salvará nada de lo que codiciaba.  No quedó nada que no comiese; Por tanto, su bienestar no será duradero.  En el colmo de su abundancia padecerá estrechez; La mano de todos los malvados vendrá sobre él.  Cuando se pusiere a llenar su vientre, Dios enviará sobre él el ardor de su ira, Y la hará llover sobre él y sobre su comida.  Huirá de las armas de hierro, Y el arco de bronce le atravesará.  La saeta le traspasará y saldrá de su cuerpo, Y la punta relumbrante saldrá por su hiel; Sobre él vendrán terrores.  Todas las tinieblas están reservadas para sus tesoros; Fuego no atizado los consumirá; Devorará lo que quede en su tienda. Los cielos descubrirán su iniquidad, Y la tierra se levantará contra él.  Los renuevos de su casa serán transportados; Serán esparcidos en el día de su furor.   Esta es la porción que Dios prepara al hombre impío, Y la heredad que Dios le señala por su palabra.

El  hombre es justificado por las obras

 Y  no solamente por la fe

Santiago 2:23, 24 Y se cumplió la Escritura que dice: Abraham creyó a Dios, y le fue contado por justicia, y fue llamado amigo de Dios.  Vosotros veis, pues, que el hombre es justificado por las obras, y no solamente por la fe.

El  juicio comience por la casa de Dios

1 Pedro 4:17 Porque es tiempo de que el juicio comience por la casa de Dios; y si primero comienza por nosotros, ¿cuál será el fin de aquellos que no obedecen al evangelio de Dios?  Y: Si el justo con dificultad se salva, ¿En dónde aparecerá el impío y el pecador?  De modo que los que padecen según la voluntad de Dios, encomienden sus almas al fiel Creador, y hagan el bien.

El  que conmigo no recoge, desparrama
El que no es conmigo, contra mí es
Lucas 11:21- 23 Cuando el hombre fuerte armado guarda su palacio, en paz está lo que posee.  Pero cuando viene otro más fuerte que él y le vence, le quita todas sus armas en que confiaba, y reparte el botín.  El que no es conmigo, contra mí es; y el que conmigo no recoge, desparrama.

El  que haga volver al pecador del error de su camino 

Santiago 5:19, 20 Hermanos, si alguno de entre vosotros se ha extraviado de la verdad, y alguno le hace volver,  sepa que el que haga volver al pecador del error de su camino, salvará de muerte un alma, y cubrirá multitud de pecados.

El  que quiera hacerse grande entre vosotros será vuestro servidor

Mateo 20:25- 28 Entonces Jesús, llamándolos, dijo: Sabéis que los gobernantes de las naciones se enseñorean de ellas, y los que son grandes ejercen sobre ellas potestad.  Mas entre vosotros no será así,c sino que el que quiera hacerse grande entre vosotros será vuestro servidor,  y el que quiera ser el primero entre vosotros será vuestro siervo;  como el Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir, y para dar su vida en rescate por muchos.

El  régimen nuevo del Espíritu

Romanos 7:4- 6 Así también vosotros, hermanos míos, habéis muerto a la ley mediante el cuerpo de Cristo, para que seáis de otro, del que resucitó de los muertos, a fin de que llevemos fruto para Dios.  Porque mientras estábamos en la carne, las pasiones pecaminosas que eran por la ley obraban en nuestros miembros llevando fruto para muerte.  Pero ahora estamos libres de la ley, por haber muerto para aquella en que estábamos sujetos, de modo que sirvamos bajo el régimen nuevo del Espíritu y no bajo el régimen viejo de la letra.

El  reino de Dios será quitado de vosotros

Mateo 21:43- 46 Por tanto os digo, que el reino de Dios será quitado de vosotros, y será dado a gente que produzca los frutos de él.  Y el que cayere sobre esta piedra será quebrantado; y sobre quien ella cayere, le desmenuzará.  Y oyendo sus parábolas los principales sacerdotes y los fariseos, entendieron que hablaba de ellos.  Pero al buscar cómo echarle mano, temían al pueblo, porque éste le tenía por profeta.

El  rey mismo está sujeto a los campos

Eclesiastés 5:9, 10 Además, el provecho de la tierra es para todos; el rey mismo está sujeto a los campos.  El que ama el dinero, no se saciará de dinero; y el que ama el mucho tener, no sacará fruto. También esto es vanidad.

El error católico/  Evangélico

Éxodo 20:23- 26 No hagáis conmigo dioses de plata, ni dioses de oro os haréis.  Altar de tierra harás para mí, y sacrificarás sobre él tus holocaustos y tus ofrendas de paz, tus ovejas y tus vacas; en todo lugar donde yo hiciere que esté la memoria de mi nombre, vendré a ti y te bendeciré.  Y si me hicieres altar de piedras, no las labres de cantería;o porque si alzares herramienta sobre él, lo profanarás. No subirás por gradas a mi altar, para que tu desnudez no se descubra junto a él.

El Espíritu da Testimonio

Romanos 8:15, 16  Pues no habéis recibido el espíritu de esclavitud para estar otra vez en temor, sino que habéis recibido el espíritu de adopción, por el cual clamamos:  Abba, Padre!  El Espíritu mismo da testimonio a nuestro espíritu, de que somos hijos de Dios.

El Espíritu de Jehová el Señor está sobre mí, porque me ungió Dios

Me  ha enviado a predicar buenas nuevas a los abatidos

Isaías 61:1- 3 El Espíritu de Jehová el Señor está sobre mí, porque me ungió Dios; me ha enviado a predicar buenas nuevas a los abatidos, a vendar a los quebrantados de corazón, a publicar libertad a los cautivos, y a los presos apertura de la cárcel;  a proclamar el año de la buena voluntad de Dios,  y el día de venganza del Dios nuestro; a consolar a todos los enlutados;  a ordenar que a los afligidos de Sion se les dé gloria en lugar de ceniza, óleo de gozo en lugar de luto, manto de alegría en lugar del espíritu angustiado; y serán llamados árboles de justicia, plantío de Dios, para gloria suya.

El Espíritu nos Ayuda

Romanos 8:26, 27  Y de igual manera el Espíritu nos ayuda en nuestra debilidad; pues qué hemos de pedir como conviene, no lo sabemos, pero el Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos indecibles.  Mas el que escudriña los corazones sabe cuál es la intención del Espíritu, porque conforme a la voluntad de Dios intercede por los santos.

El evangelio de la prosperidad

Hebreos 11:32- 40 ¿Y qué más digo? Porque el tiempo me faltaría contando de Gedeón,y de Barac, de Sansón, de Jefté, de David, así como de Samueld y de los profetas; que por fe conquistaron reinos, hicieron justicia, alcanzaron promesas, taparon bocas de leones,  apagaron fuegos impetuosos, evitaron filo de espada, sacaron fuerzas de debilidad, se hicieron fuertes en batallas, pusieron en fuga ejércitos extranjeros.  Las mujeres recibieron sus muertos mediante resurrección; mas otros fueron atormentados, no aceptando el rescate, a fin de obtener mejor resurrección.  Otros experimentaron vituperios y azotes, y a más de esto prisiones y cárceles.  Fueron apedreados, aserrados, puestos a prueba, muertos a filo de espada; anduvieron de acá para allá cubiertos de pieles de ovejas y de cabras, pobres, angustiados, maltratados;  de los cuales el mundo no era digno; errando por los desiertos, por los montes, por las cuevas y por las cavernas de la tierra.  Y todos éstos, aunque alcanzaron buen testimonio mediante la fe, no recibieron lo prometido;  proveyendo Dios alguna cosa mejor para nosotros, para que no fuesen ellos perfeccionados aparte de nosotros.

El fariseo, puesto en pie, oraba consigo mismo

Lucas 18:9- 14  A unos que confiaban en sí mismos como justos, y menospreciaban a los otros, dijo también esta parábola:  Dos hombres subieron al templo a orar: uno era fariseo, y el otro publicano.  El fariseo, puesto en pie, oraba consigo mismo de esta manera: Dios, te doy gracias porque no soy como los otros hombres, ladrones, injustos, adúlteros, ni aun como este publicano;  ayuno dos veces a la semana, doy diezmos de todo lo que gano. Mas el publicano, estando lejos, no quería ni aun alzar los ojos al cielo, sino que se golpeaba el pecho, diciendo: Dios, sé propicio a mí, pecador.   Os digo que éste descendió a su casa justificado antes que el otro; porque cualquiera que se enaltece, será humillado; y el que se humilla será enaltecido.

El Gran Sumo Sacerdote

Hebreos 4:14  Por tanto, teniendo un gran sumo sacerdote que traspasó los cielos, Jesús el Hijo de Dios, retengamos nuestra profesión.  Porque no tenemos un sumo sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras debilidades, sino uno que fue tentado en todo según nuestra semejanza, pero sin pecado.  Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro. 

Hebreos 5:1- 10  Porque todo sumo sacerdote tomado de entre los hombres es constituido a favor de los hombres en lo que a Dios se refiere, para que presente ofrendas y sacrificios por los pecados;  para que se muestre paciente con los ignorantes y extraviados, puesto que él también está rodeado de debilidad;   y por causa de ella debe ofrecer por los pecados, tanto por sí mismo como también por el pueblo.   Y nadie toma para sí esta honra, sino el que es llamado por Dios, como lo fue Aarón.  Así tampoco Cristo se glorificó a sí mismo haciéndose sumo sacerdote, sino el que le dijo: Tú eres mi Hijo,  Yo te he engendrado hoy. Como también dice en otro lugar: Tú eres sacerdote para siempre,  Según el orden de Melquisedec.   Y Cristo, en los días de su carne, ofreciendo ruegos y súplicas con gran clamor y lágrimas al que le podía librar de la muerte,  fue oído a causa de su temor reverente.  Y aunque era Hijo, por lo que padeció aprendió la obediencia; y habiendo sido perfeccionado, vino a ser autor de eterna salvación para todos los que le obedecen;  y fue declarado por Dios sumo sacerdote según el orden de Melquisedec.

Hebreos 7  Porque este Melquisedec, rey de Salem, sacerdote del Dios Altísimo, que salió a recibir a Abraham que volvía de la derrota de los reyes, y le bendijo, a quien asimismo dio Abraham los diezmos de todo;  cuyo nombre significa primeramente Rey de justicia, y también Rey de Salem, esto es, Rey de paz;   sin padre, sin madre, sin genealogía; que ni tiene principio de días, ni fin de vida, sino hecho semejante al Hijo de Dios, permanece sacerdote para siempre.   Considerad, pues, cuán grande era éste, a quien aun Abraham el patriarca dio diezmos del botín.   Ciertamente los que de entre los hijos de Leví reciben el sacerdocio, tienen mandamiento de tomar del pueblo los diezmos según la ley, es decir, de sus hermanos, aunque éstos también hayan salido de los lomos de Abraham. Pero aquel cuya genealogía no es contada de entre ellos, tomó de Abraham los diezmos, y bendijo al que tenía las promesas. Y sin discusión alguna, el menor es bendecido por el mayor.  Y aquí ciertamente reciben los diezmos hombres mortales; pero allí, uno de quien se da testimonio de que vive.  Y por decirlo así, en Abraham pagó el diezmo también Leví, que recibe los diezmos;  porque aún estaba en los lomos de su padre cuando Melquisedec le salió al encuentro.  Si, pues, la perfección fuera por el sacerdocio levítico (porque bajo él recibió el pueblo la ley), ¿qué necesidad habría aún de que se levantase otro sacerdote, según el orden de Melquisedec, y que no fuese llamado según el orden de Aarón?   Porque cambiado el sacerdocio, necesario es que haya también cambio de ley;   y aquel de quien se dice esto, es de otra tribu, de la cual nadie sirvió al altar.   Porque manifiesto es que nuestro Señor vino de la tribu de Judá, de la cual nada habló Moisés tocante al sacerdocio.  Y esto es aun más manifiesto, si a semejanza de Melquisedec se levanta un sacerdote distinto,   no constituido conforme a la ley del mandamiento acerca de la descendencia, sino según el poder de una vida indestructible. Pues se da testimonio de él: Tú eres sacerdote para siempre,  Según el orden de Melquisedec.  Queda, pues, abrogado el mandamiento anterior a causa de su debilidad e ineficacia   (pues nada perfeccionó la ley), y de la introducción de una mejor esperanza, por la cual nos acercamos a Dios.  Y esto no fue hecho sin juramento;  porque los otros ciertamente sin juramento fueron hechos sacerdotes; pero éste, con el juramento del que le dijo: Juró el Señor, y no se arrepentirá: Tú eres sacerdote para siempre,  Según el orden de Melquisedec.  Por tanto, Jesús es hecho fiador de un mejor pacto.   Y los otros sacerdotes llegaron a ser muchos, debido a que por la muerte no podían continuar;  mas éste, por cuanto permanece para siempre, tiene un sacerdocio inmutable;   por lo cual puede también salvar perpetuamente a los que por él se acercan a Dios, viviendo siempre para interceder por ellos. Porque tal sumo sacerdote nos convenía: santo, inocente, sin mancha, apartado de los pecadores, y hecho más sublime que los cielos;   que no tiene necesidad cada día, como aquellos sumos sacerdotes, de ofrecer primero sacrificios por sus propios pecados, y luego por los del pueblo; porque esto lo hizo una vez para siempre, ofreciéndose a sí mismo. Porque la ley constituye sumos sacerdotes a débiles hombres; pero la palabra del juramento, posterior a la ley, al Hijo, hecho perfecto para siempre. 

Nota: leer: Hebreos 8, 9 y 10 para completar  el estudio

El hermano que es de humilde condición

Santiago 1:9  El hermano que es de humilde condición, gloríese en su exaltación;

El Hombre Nuevo

1 Corintios 5:7  Limpiaos, pues, de la vieja levadura, para que seáis nueva masa, sin levadura como sois; porque nuestra pascua,  que es Cristo, ya fue sacrificada por nosotros.  Así que celebremos la fiesta, no con la vieja levadura, ni con la levadura de malicia y de maldad, sino con panes sin levadura,  de sinceridad y de verdad.

2 Corintios 5:17  De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas.

2 Corintios 6:14, 15  No os unáis en yugo desigual con los incrédulos; porque ¿qué compañerismo tiene la justicia con la injusticia? ¿Y qué comunión la luz con las tinieblas?   ¿Y qué concordia Cristo con Belial? ¿O qué parte el creyente con el incrédulo?

Nota: En los escritos de la secta de Qumran recogidos en los Manuscritos del Mar Muerto, el demonio aparece como Belial, el Espíritu de la Maldad.
2 Corintios 6:17  Por lo cual,  Salid de en medio de ellos, y apartaos, dice el Señor,  Y no toquéis lo inmundo;  Y yo os recibiré,  Y seré para vosotros por Padre,  Y vosotros me seréis hijos e hijas, dice el Señor Todopoderoso.


Efesios 2:1- 9  Y él os dio vida a vosotros, cuando estabais muertos en vuestros delitos y pecados,  en los cuales anduvisteis en otro tiempo, siguiendo la corriente de este mundo, conforme al príncipe de la potestad del aire, el espíritu que ahora opera en los hijos de desobediencia,  entre los cuales también todos nosotros vivimos en otro tiempo en los deseos de nuestra carne, haciendo la voluntad de la carne y de los pensamientos, y éramos por naturaleza hijos de ira, lo mismo que los demás.  Pero Dios, que es rico en misericordia, por su gran amor con que nos amó, aun estando nosotros muertos en pecados, nos dio vida juntamente con Cristo (por gracia sois salvos),  y juntamente con él nos resucitó, y asimismo nos hizo sentar en los lugares celestiales con Cristo Jesús, para mostrar en los siglos venideros las abundantes riquezas de su gracia en su bondad para con nosotros en Cristo Jesús. Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios;  no por obras, para que nadie se gloríe.

Efesios 4:22  En cuanto a la pasada manera de vivir, despojaos del viejo hombre, que está viciado conforme a los deseos engañosos,  y renovaos en el espíritu de vuestra mente,  y vestíos del nuevo hombre,  creado según Dios  en la justicia y santidad de la verdad.

El juicio de las naciones

Mateo 25:31- 46 Cuando el Hijo del Hombre venga en su gloria, y todos los santos ángeles con él,f entonces se sentará en su trono de gloria, y serán reunidas delante de él todas las naciones; y apartará los unos de los otros, como aparta el pastor las ovejas de los cabritos. Y pondrá las ovejas a su derecha, y los cabritos a su izquierda. Entonces el Rey dirá a los de su derecha: Venid, benditos de mi Padre, heredad el reino preparado para vosotros desde la fundación del mundo. Porque tuve hambre, y me disteis de comer; tuve sed, y me disteis de beber; fui forastero, y me recogisteis; estuve desnudo, y me cubristeis; enfermo, y me visitasteis; en la cárcel, y vinisteis a mí. Entonces los justos le responderán diciendo: Señor, ¿cuándo te vimos hambriento, y te sustentamos, o sediento, y te dimos de beber?  ¿Y cuándo te vimos forastero, y te recogimos, o desnudo, y te cubrimos? ¿O cuándo te vimos enfermo, o en la cárcel, y vinimos a ti?  Y respondiendo el Rey, les dirá: De cierto os digo que en cuanto lo hicisteis a uno de estos mis hermanos más pequeños, a mí lo hicisteis.  Entonces dirá también a los de la izquierda: Apartaos de mí, malditos, al fuego eterno preparado para el diablo y sus ángeles.  Porque tuve hambre, y no me disteis de comer; tuve sed, y no me disteis de beber;  fui forastero, y no me recogisteis; estuve desnudo, y no me cubristeis; enfermo, y en la cárcel, y no me visitasteis.  Entonces también ellos le responderán diciendo: Señor, ¿cuándo te vimos hambriento, sediento, forastero, desnudo, enfermo, o en la cárcel, y no te servimos?  Entonces les responderá diciendo: De cierto os digo que en cuanto no lo hicisteis a uno de estos más pequeños, tampoco a mí lo hicisteis.  E irán éstos al castigo eterno, y los justos a la vida eterna.

El perro vuelve a su vómito

Y  la puerca lavada a revolcarse en el cieno

2 Pedro 2:9- 22 sabe el Señor librar de tentación a los piadosos, y reservar a los injustos para ser castigados en el día del juicio;  y mayormente a aquellos que, siguiendo la carne, andan en concupiscencia e inmundicia, y desprecian el señorío. Atrevidos y contumaces, no temen decir mal de las potestades superiores,  mientras que los ángeles, que son mayores en fuerza y en potencia, no pronuncian juicio de maldición contra ellas delante del Señor.  Pero éstos, hablando mal de cosas que no entienden, como animales irracionales, nacidos para presa y destrucción, perecerán en su propia perdición,  recibiendo el galardón de su injusticia, ya que tienen por delicia el gozar de deleites cada día. Estos son inmundicias y manchas, quienes aun mientras comen con vosotros, se recrean en sus errores. Tienen los ojos llenos de adulterio, no se sacian de pecar, seducen a las almas inconstantes, tienen el corazón habituado a la codicia, y son hijos de maldición. Han dejado el camino recto, y se han extraviado siguiendo el camino de Balaam hijo de Beor, el cual amó el premio de la maldad, y fue reprendido por su iniquidad; pues una muda bestia de carga, hablando con voz de hombre, refrenó la locura del profeta. Estos son fuentes sin agua, y nubes empujadas por la tormenta; para los cuales la más densa oscuridad está reservada para siempre.  Pues hablando palabras infladas y vanas, seducen con concupiscencias de la carne y disoluciones a los que verdaderamente habían huido de los que viven en error.  Les prometen libertad, y son ellos mismos esclavos de corrupción. Porque el que es vencido por alguno es hecho esclavo del que lo venció.  Ciertamente, si habiéndose ellos escapado de las contaminaciones del mundo, por el conocimiento del Señor y Salvador Jesucristo, enredándose otra vez en ellas son vencidos, su postrer estado viene a ser peor que el primero.  Porque mejor les hubiera sido no haber conocido el camino de la justicia, que después de haberlo conocido, volverse atrás del santo mandamiento que les fue dado. Pero les ha acontecido lo del verdadero proverbio: El perro vuelve a su vómito, y la puerca lavada a revolcarse en el cieno.

Pedro Alcázares



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