E
indiscutiblemente, grande es el misterio de la piedad
1 Timoteo 3:16
E indiscutiblemente, grande es el misterio de la piedad: Dios fue manifestado en carne, Justificado
en el Espíritu, Visto de los ángeles, Predicado a los gentiles, Creído en el
mundo, Recibido arriba en gloria.
El ayuno
Mateo 6:16- 18 Cuando ayunéis, no seáis austeros, como
los hipócritas; porque ellos demudan sus rostros para mostrar a los hombres que
ayunan; de cierto os digo que ya tienen su recompensa. Pero tú, cuando ayunes, unge tu cabeza y lava
tu rostro, para no mostrar a los hombres
que ayunas, sino a tu Padre que está en secreto; y tu Padre que ve en lo
secreto te recompensará en público.
El Dios de nuestros padres, ha glorificado a su
Hijo Jesús
A
quien vosotros entregasteis y negasteis
delante de Pilato
Pedisteis que se os diese un homicida
Matasteis
al Autor de la vida
Hechos 3:13- 19 El Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob,
el Dios de nuestros padres, ha
glorificado a su Hijo Jesús, a quien vosotros entregasteis y negasteis delante
de Pilato, cuando éste había resuelto ponerle en libertad. Mas vosotros negasteis al Santo y al Justo, y
pedisteis que se os diese un homicida, y matasteis al Autor de la vida, a quien
Dios ha resucitado de los muertos, de lo cual nosotros somos testigos. Y
por la fe en su nombre, a éste, que vosotros veis y conocéis, le ha confirmado
su nombre; y la fe que es por él ha dado a éste esta completa sanidad en
presencia de todos vosotros. Mas ahora,
hermanos, sé que por ignorancia lo habéis hecho, como también vuestros
gobernantes. Pero Dios ha cumplido así lo que había antes anunciado por boca de
todos sus profetas, que su Cristo había de padecer. Así
que, arrepentíos y convertíos, para que sean borrados vuestros pecados; para que vengan de la presencia del Señor
tiempos de refrigerio…
El escudo de tu salvación
2 Samuel 22:36
Me diste asimismo el escudo de tu salvación, Y tu benignidad me ha
engrandecido.
El
Fruto del Espíritu
Gálatas 5:22-
26 Mas el fruto del Espíritu es
amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza;
contra tales cosas no hay ley. Pero los
que son de Cristo han crucificado la carne con sus pasiones y deseos. Si vivimos por el Espíritu, andemos también
por el Espíritu. No nos hagamos
vanagloriosos, irritándonos unos a otros, envidiándonos unos a otros.
Gálatas 5:25 Si vivimos por el Espíritu, andemos también
por el Espíritu.
El gozo del impío por un momento
Aunque
subiere su altivez hasta el cielo
Como
su estiércol, perecerá para siempre
Job 20:5- 29 Que la alegría de los malos es breve, Y
el gozo del impío por un momento? Aunque subiere su altivez hasta el cielo, Y
su cabeza tocare en las nubes, Como su
estiércol, perecerá para siempre; Los que le hubieren visto dirán: ¿Qué hay de
él? Como sueño volará, y no será
hallado, Y se disipará como visión nocturna. El ojo que le veía, nunca más le verá, Ni su
lugar le conocerá más. Sus hijos
solicitarán el favor de los pobres, Y sus manos devolverán lo que él robó. Sus huesos están llenos de su juventud, Mas
con él en el polvo yacerán. Si el mal se
endulzó en su boca, Si lo ocultaba debajo de su lengua, Si le parecía bien, y no lo dejaba, Sino que
lo detenía en su paladar; Su comida se
mudará en sus entrañas; Hiel de áspides será dentro de él. Devoró riquezas, pero las vomitará; De su
vientre las sacará Dios. Veneno de
áspides chupará; Lo matará lengua de víbora. No verá los arroyos, los ríos, Los torrentes
de miel y de leche. Restituirá el trabajo conforme a los bienes que tomó, Y no
los tragará ni gozará. Por cuanto
quebrantó y desamparó a los pobres, Robó casas, y no las edificó; Por tanto, no tendrá sosiego en su vientre, Ni
salvará nada de lo que codiciaba. No
quedó nada que no comiese; Por tanto, su bienestar no será duradero. En el colmo de su abundancia padecerá
estrechez; La mano de todos los malvados vendrá sobre él. Cuando se pusiere a llenar su vientre, Dios
enviará sobre él el ardor de su ira, Y la hará llover sobre él y sobre su
comida. Huirá de las armas de hierro, Y
el arco de bronce le atravesará. La
saeta le traspasará y saldrá de su cuerpo, Y la punta relumbrante saldrá por su
hiel; Sobre él vendrán terrores. Todas
las tinieblas están reservadas para sus tesoros; Fuego no atizado los
consumirá; Devorará lo que quede en su tienda. Los cielos descubrirán su
iniquidad, Y la tierra se levantará contra él. Los renuevos de su casa serán transportados; Serán
esparcidos en el día de su furor. Esta es la porción que Dios prepara al hombre
impío, Y la heredad que Dios le señala por su palabra.
El hombre es justificado por las obras
Y no
solamente por la fe
Santiago 2:23,
24 Y se cumplió la Escritura que dice: Abraham creyó a Dios, y le fue
contado por justicia, y fue llamado amigo de Dios. Vosotros veis, pues, que el hombre es
justificado por las obras, y no solamente por la fe.
El juicio comience por la casa de Dios
1 Pedro 4:17
Porque es tiempo de que el juicio comience por la casa de Dios; y si primero
comienza por nosotros, ¿cuál será el fin de aquellos que no obedecen al
evangelio de Dios? Y: Si el justo con
dificultad se salva, ¿En dónde aparecerá el impío y el pecador? De modo que los que padecen según la voluntad
de Dios, encomienden sus almas al fiel Creador, y hagan el bien.
El que conmigo no recoge, desparrama
El
que no es conmigo, contra mí es
Lucas 11:21-
23 Cuando el hombre fuerte armado guarda su palacio, en paz está lo que
posee. Pero cuando viene otro más fuerte
que él y le vence, le quita todas sus armas en que confiaba, y reparte el
botín. El que no es conmigo, contra mí
es; y el que conmigo no recoge, desparrama.
El que haga volver al pecador del error de su
camino
Santiago 5:19,
20 Hermanos, si alguno de entre vosotros se ha extraviado de la verdad, y
alguno le hace volver, sepa que el que
haga volver al pecador del error de su camino, salvará de muerte un alma, y
cubrirá multitud de pecados.
El que quiera hacerse grande entre vosotros será
vuestro servidor
Mateo 20:25- 28 Entonces Jesús, llamándolos, dijo: Sabéis
que los gobernantes de las naciones se enseñorean de ellas, y los que son
grandes ejercen sobre ellas potestad. Mas entre vosotros no será así,c sino que el
que quiera hacerse grande entre vosotros será vuestro servidor, y el que quiera ser el primero entre vosotros
será vuestro siervo; como el Hijo del
Hombre no vino para ser servido, sino para servir, y para dar su vida en
rescate por muchos.
El régimen nuevo del Espíritu
Romanos 7:4- 6 Así también vosotros, hermanos míos,
habéis muerto a la ley mediante el cuerpo de Cristo, para que seáis de otro,
del que resucitó de los muertos, a fin de que llevemos fruto para Dios. Porque mientras estábamos en la carne, las
pasiones pecaminosas que eran por la ley obraban en nuestros miembros llevando
fruto para muerte. Pero ahora estamos
libres de la ley, por haber muerto para aquella en que estábamos sujetos, de modo que sirvamos bajo el régimen nuevo
del Espíritu y no bajo el régimen viejo de la letra.
El reino de Dios será quitado
de vosotros
Mateo 21:43- 46 Por tanto os digo, que el reino de Dios
será quitado de vosotros, y será dado a gente que produzca los frutos de él. Y el que cayere sobre esta piedra será
quebrantado; y sobre quien ella cayere, le desmenuzará. Y oyendo sus parábolas los principales sacerdotes
y los fariseos, entendieron que hablaba de ellos. Pero al buscar cómo echarle mano, temían al
pueblo, porque éste le tenía por profeta.
El rey mismo está sujeto a
los campos
Eclesiastés 5:9,
10 Además, el provecho de la tierra es para todos; el rey mismo está sujeto
a los campos. El que ama el dinero, no
se saciará de dinero; y el que ama el mucho tener, no sacará fruto. También
esto es vanidad.
El
error católico/ Evangélico
Éxodo 20:23- 26 No hagáis conmigo dioses de plata, ni
dioses de oro os haréis. Altar de tierra
harás para mí, y sacrificarás sobre él tus holocaustos y tus ofrendas de paz,
tus ovejas y tus vacas; en todo lugar donde yo hiciere que esté la memoria de
mi nombre, vendré a ti y te bendeciré. Y
si me hicieres altar de piedras, no las labres de cantería;o porque si alzares
herramienta sobre él, lo profanarás. No subirás por gradas a mi altar, para que
tu desnudez no se descubra junto a él.
El
Espíritu da Testimonio
Romanos 8:15,
16 Pues no habéis recibido el
espíritu de esclavitud para estar otra vez en temor, sino que habéis recibido
el espíritu de adopción, por el cual clamamos:
Abba, Padre! El Espíritu mismo da
testimonio a nuestro espíritu, de que somos hijos de Dios.
El Espíritu de Jehová el
Señor está sobre mí, porque me ungió Dios
Me
ha enviado a predicar buenas nuevas a
los abatidos
Isaías 61:1-
3 El Espíritu de Jehová el Señor está sobre mí, porque me ungió Dios; me ha
enviado a predicar buenas nuevas a los abatidos, a vendar a los quebrantados de
corazón, a publicar libertad a los cautivos, y a los presos apertura de la
cárcel; a proclamar el año de la buena
voluntad de Dios, y el día de venganza
del Dios nuestro; a consolar a todos los enlutados; a ordenar que a los afligidos de Sion se les
dé gloria en lugar de ceniza, óleo de gozo en lugar de luto, manto de alegría
en lugar del espíritu angustiado; y serán llamados árboles de justicia, plantío
de Dios, para gloria suya.
El Espíritu nos Ayuda
Romanos 8:26,
27 Y de igual manera el Espíritu
nos ayuda en nuestra debilidad; pues qué hemos de pedir como conviene, no lo
sabemos, pero el Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos indecibles. Mas el que escudriña los corazones sabe cuál
es la intención del Espíritu, porque conforme a la voluntad de Dios intercede
por los santos.
El evangelio de la
prosperidad
Hebreos 11:32-
40 ¿Y qué más digo? Porque el tiempo me faltaría contando de Gedeón,y de
Barac, de Sansón, de Jefté, de David, así como de Samueld y de los profetas;
que por fe conquistaron reinos, hicieron justicia, alcanzaron promesas, taparon
bocas de leones, apagaron fuegos
impetuosos, evitaron filo de espada, sacaron fuerzas de debilidad, se hicieron
fuertes en batallas, pusieron en fuga ejércitos extranjeros. Las mujeres recibieron sus muertos mediante
resurrección; mas otros fueron atormentados, no aceptando el rescate, a fin de
obtener mejor resurrección. Otros experimentaron
vituperios y azotes, y a más de esto prisiones y cárceles. Fueron apedreados, aserrados, puestos a
prueba, muertos a filo de espada; anduvieron de acá para allá cubiertos de
pieles de ovejas y de cabras, pobres, angustiados, maltratados; de los cuales el mundo no era digno; errando
por los desiertos, por los montes, por las cuevas y por las cavernas de la
tierra. Y todos éstos, aunque alcanzaron
buen testimonio mediante la fe, no recibieron lo prometido; proveyendo Dios alguna cosa mejor para
nosotros, para que no fuesen ellos perfeccionados aparte de nosotros.
El
fariseo, puesto en pie, oraba consigo mismo
Lucas 18:9- 14 A
unos que confiaban en sí mismos como justos, y menospreciaban a los otros, dijo
también esta parábola: Dos hombres
subieron al templo a orar: uno era fariseo, y el otro publicano. El fariseo, puesto en pie, oraba consigo mismo
de esta manera: Dios, te doy gracias porque no soy como los otros hombres,
ladrones, injustos, adúlteros, ni aun como este publicano; ayuno dos veces a la semana, doy diezmos de
todo lo que gano. Mas el publicano, estando lejos, no quería ni aun alzar los
ojos al cielo, sino que se golpeaba el pecho, diciendo: Dios, sé propicio a mí,
pecador. Os digo que éste descendió a su casa
justificado antes que el otro; porque cualquiera que se enaltece, será
humillado; y el que se humilla será enaltecido.
El
Gran Sumo Sacerdote
Hebreos 4:14 Por tanto, teniendo un gran sumo sacerdote
que traspasó los cielos, Jesús el Hijo de Dios, retengamos nuestra
profesión. Porque no tenemos un sumo
sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras debilidades, sino uno que fue
tentado en todo según nuestra semejanza, pero sin pecado. Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de
la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno
socorro.
Hebreos 5:1-
10 Porque todo sumo sacerdote
tomado de entre los hombres es constituido a favor de los hombres en lo que a
Dios se refiere, para que presente ofrendas y sacrificios por los pecados; para que se muestre paciente con los
ignorantes y extraviados, puesto que él también está rodeado de debilidad; y por causa de ella debe ofrecer por los
pecados, tanto por sí mismo como también por el pueblo. Y nadie
toma para sí esta honra, sino el que es llamado por Dios, como lo fue Aarón. Así
tampoco Cristo se glorificó a sí mismo haciéndose sumo sacerdote, sino el que
le dijo: Tú eres mi Hijo, Yo te he
engendrado hoy. Como también dice en
otro lugar: Tú eres sacerdote para siempre,
Según el orden de Melquisedec. Y Cristo, en los días de su carne, ofreciendo
ruegos y súplicas con gran clamor y lágrimas al que le podía librar de la
muerte, fue oído a causa de su temor
reverente. Y aunque era Hijo, por lo que
padeció aprendió la obediencia; y habiendo sido perfeccionado, vino a ser autor
de eterna salvación para todos los que le obedecen; y fue declarado por Dios sumo sacerdote según
el orden de Melquisedec.
Hebreos 7 Porque este Melquisedec, rey de Salem,
sacerdote del Dios Altísimo, que salió a recibir a Abraham que volvía de la
derrota de los reyes, y le bendijo, a quien asimismo dio Abraham los diezmos de
todo; cuyo nombre significa primeramente Rey de
justicia, y también Rey de Salem, esto es, Rey de paz; sin padre, sin madre, sin genealogía; que ni
tiene principio de días, ni fin de vida, sino hecho semejante al Hijo de Dios,
permanece sacerdote para siempre.
Considerad, pues, cuán grande era éste, a quien aun Abraham el patriarca
dio diezmos del botín. Ciertamente los
que de entre los hijos de Leví reciben el sacerdocio, tienen mandamiento de
tomar del pueblo los diezmos según la ley, es decir, de sus hermanos, aunque
éstos también hayan salido de los lomos de Abraham. Pero aquel cuya genealogía
no es contada de entre ellos, tomó de Abraham los diezmos, y bendijo al que
tenía las promesas. Y sin discusión alguna, el menor es bendecido por el
mayor. Y aquí ciertamente reciben los diezmos
hombres mortales; pero allí, uno de quien se da testimonio de que vive. Y por decirlo así, en Abraham pagó el diezmo
también Leví, que recibe los diezmos;
porque aún estaba en los lomos de su padre cuando Melquisedec le salió
al encuentro. Si, pues, la perfección
fuera por el sacerdocio levítico (porque bajo él recibió el pueblo la ley),
¿qué necesidad habría aún de que se levantase otro sacerdote, según el orden de
Melquisedec, y que no fuese llamado según el orden de Aarón? Porque cambiado el sacerdocio, necesario es
que haya también cambio de ley; y aquel
de quien se dice esto, es de otra tribu, de la cual nadie sirvió al altar. Porque manifiesto es que nuestro Señor vino
de la tribu de Judá, de la cual nada habló Moisés tocante al sacerdocio. Y esto es aun más manifiesto, si a semejanza
de Melquisedec se levanta un sacerdote distinto, no constituido conforme a la ley del
mandamiento acerca de la descendencia, sino según el poder de una vida
indestructible. Pues se da testimonio de él: Tú eres sacerdote para
siempre, Según el orden de Melquisedec. Queda,
pues, abrogado el mandamiento anterior a causa de su debilidad e
ineficacia (pues nada perfeccionó la
ley), y de la introducción de una mejor esperanza, por la cual nos acercamos a
Dios. Y esto no fue hecho sin
juramento; porque los otros ciertamente
sin juramento fueron hechos sacerdotes; pero éste, con el juramento del que le
dijo: Juró el Señor, y no se arrepentirá: Tú eres sacerdote para siempre, Según el orden de Melquisedec. Por tanto, Jesús es hecho fiador de un mejor
pacto. Y los otros sacerdotes llegaron
a ser muchos, debido a que por la muerte no podían continuar; mas éste, por cuanto permanece para siempre,
tiene un sacerdocio inmutable; por lo
cual puede también salvar perpetuamente a los que por él se acercan a Dios,
viviendo siempre para interceder por ellos. Porque tal sumo sacerdote nos
convenía: santo, inocente, sin mancha, apartado de los pecadores, y hecho más
sublime que los cielos; que no tiene
necesidad cada día, como aquellos sumos sacerdotes, de ofrecer primero
sacrificios por sus propios pecados, y luego por los del pueblo; porque esto lo hizo una vez para siempre,
ofreciéndose a sí mismo. Porque la ley constituye sumos sacerdotes a débiles
hombres; pero la palabra del juramento, posterior a la ley, al Hijo, hecho
perfecto para siempre.
Nota: leer: Hebreos 8, 9 y 10 para
completar el estudio
El hermano que es de humilde condición
Santiago 1:9 El hermano que es de humilde condición,
gloríese en su exaltación;
El
Hombre Nuevo
1 Corintios 5:7 Limpiaos, pues, de la vieja levadura, para
que seáis nueva masa, sin levadura como sois; porque nuestra pascua, que es
Cristo, ya fue sacrificada por nosotros.
Así que celebremos la fiesta, no con la vieja levadura, ni con la
levadura de malicia y de maldad, sino con panes sin levadura, de
sinceridad y de verdad.
2 Corintios
5:17 De modo que si alguno está en
Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas
nuevas.
2 Corintios 6:14, 15 No os unáis en yugo desigual con los
incrédulos; porque ¿qué compañerismo tiene la justicia con la injusticia? ¿Y qué
comunión la luz con las tinieblas? ¿Y
qué concordia Cristo con Belial? ¿O qué parte el creyente con el incrédulo?
Nota: En los
escritos de la secta de Qumran recogidos en los Manuscritos del Mar Muerto, el
demonio aparece como Belial, el
Espíritu de la Maldad.
2 Corintios 6:17 Por lo
cual, Salid de en medio de ellos, y
apartaos, dice el Señor, Y no toquéis lo
inmundo; Y yo os recibiré, Y seré
para vosotros por Padre, Y vosotros me
seréis hijos e hijas, dice el Señor Todopoderoso.
Efesios 2:1- 9 Y él os dio
vida a vosotros, cuando estabais muertos en vuestros delitos y pecados, en los cuales anduvisteis en otro tiempo,
siguiendo la corriente de este mundo, conforme al príncipe de la potestad del
aire, el espíritu que ahora opera en los hijos de desobediencia, entre los cuales también todos nosotros
vivimos en otro tiempo en los deseos de nuestra carne, haciendo la voluntad de
la carne y de los pensamientos, y éramos por naturaleza hijos de ira, lo mismo
que los demás. Pero Dios, que es rico en
misericordia, por su gran amor con que nos amó, aun estando nosotros muertos en
pecados, nos dio vida juntamente con Cristo (por gracia sois salvos), y juntamente con él nos resucitó, y asimismo
nos hizo sentar en los lugares celestiales con Cristo Jesús, para mostrar en
los siglos venideros las abundantes riquezas de su gracia en su bondad para con
nosotros en Cristo Jesús. Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y
esto no de vosotros, pues es don de Dios;
no por obras, para que nadie se gloríe.
Efesios 4:22 En cuanto a la pasada manera de vivir,
despojaos del viejo hombre, que está viciado conforme a los deseos
engañosos, y renovaos en el espíritu de
vuestra mente, y vestíos del nuevo
hombre, creado según Dios
en la justicia y santidad
de la verdad.
El
juicio de las naciones
Mateo 25:31- 46 Cuando el Hijo del Hombre venga en su
gloria, y todos los santos ángeles con él,f entonces se sentará en su trono de
gloria, y serán reunidas delante de él todas las naciones; y apartará los unos
de los otros, como aparta el pastor las ovejas de los cabritos. Y pondrá las
ovejas a su derecha, y los cabritos a su izquierda. Entonces el Rey dirá a los
de su derecha: Venid, benditos de mi Padre, heredad el reino preparado para
vosotros desde la fundación del mundo. Porque tuve hambre, y me disteis de
comer; tuve sed, y me disteis de beber; fui forastero, y me recogisteis; estuve
desnudo, y me cubristeis; enfermo, y me visitasteis; en la cárcel, y vinisteis
a mí. Entonces los justos le responderán diciendo: Señor, ¿cuándo te vimos
hambriento, y te sustentamos, o sediento, y te dimos de beber? ¿Y cuándo te vimos forastero, y te recogimos,
o desnudo, y te cubrimos? ¿O cuándo te vimos enfermo, o en la cárcel, y vinimos
a ti? Y respondiendo el Rey, les dirá:
De cierto os digo que en cuanto lo hicisteis a uno de estos mis hermanos más
pequeños, a mí lo hicisteis. Entonces
dirá también a los de la izquierda: Apartaos de mí, malditos, al fuego eterno
preparado para el diablo y sus ángeles. Porque tuve hambre, y no me disteis de comer;
tuve sed, y no me disteis de beber; fui
forastero, y no me recogisteis; estuve desnudo, y no me cubristeis; enfermo, y
en la cárcel, y no me visitasteis. Entonces también ellos le responderán
diciendo: Señor, ¿cuándo te vimos hambriento, sediento, forastero, desnudo,
enfermo, o en la cárcel, y no te servimos? Entonces les responderá diciendo: De cierto os
digo que en cuanto no lo hicisteis a uno de estos más pequeños, tampoco a mí lo
hicisteis. E irán éstos al castigo
eterno, y los justos a la vida eterna.
El
perro vuelve a su vómito
Y
la puerca lavada a revolcarse en el
cieno
2 Pedro 2:9- 22 sabe el Señor librar de tentación a los
piadosos, y reservar a los injustos para ser castigados en el día del juicio; y mayormente a aquellos que, siguiendo la
carne, andan en concupiscencia e inmundicia, y desprecian el señorío. Atrevidos y contumaces, no temen decir mal
de las potestades superiores, mientras
que los ángeles, que son mayores en fuerza y en potencia, no pronuncian juicio
de maldición contra ellas delante del Señor. Pero éstos, hablando mal de cosas que no
entienden, como animales irracionales, nacidos para presa y destrucción,
perecerán en su propia perdición, recibiendo el galardón de su injusticia, ya
que tienen por delicia el gozar de deleites cada día. Estos son inmundicias y
manchas, quienes aun mientras comen con vosotros, se recrean en sus errores.
Tienen los ojos llenos de adulterio, no se sacian de pecar, seducen a las almas
inconstantes, tienen el corazón habituado a la codicia, y son hijos de
maldición. Han dejado el camino recto, y se han extraviado siguiendo el camino
de Balaam hijo de Beor, el cual amó el premio de la maldad, y fue reprendido
por su iniquidad; pues una muda bestia de carga, hablando con voz de hombre,
refrenó la locura del profeta. Estos son fuentes sin agua, y nubes empujadas
por la tormenta; para los cuales la más densa oscuridad está reservada para
siempre. Pues hablando palabras infladas
y vanas, seducen con concupiscencias de la carne y disoluciones a los que
verdaderamente habían huido de los que viven en error. Les prometen libertad, y son ellos mismos
esclavos de corrupción. Porque el que es vencido por alguno es hecho esclavo
del que lo venció. Ciertamente, si
habiéndose ellos escapado de las contaminaciones del mundo, por el conocimiento
del Señor y Salvador Jesucristo, enredándose otra vez en ellas son vencidos, su
postrer estado viene a ser peor que el primero. Porque mejor les hubiera sido no haber
conocido el camino de la justicia, que después de haberlo conocido, volverse
atrás del santo mandamiento que les fue dado. Pero les ha acontecido lo del
verdadero proverbio: El perro vuelve a su vómito, y la puerca lavada a
revolcarse en el cieno.
Pedro Alcázares
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