MC.
Lean
Tenía
este ser diecinueve años cuando vino una persona a mi casa y le entregó a mi
madre un Nuevo Testamento, ella ni lo miró, pero me hice con él, empecé a
leerlo y mi familia decía que me iba a volver loco, para arrematar el cuento
comencé a aprender guitarra al poco tiempo y luego me dediqué al estudio del
inglés.
En mis
inicios fui católico apostólico romano, esos títulos suenan de mucho caché, fui
legionario, carismático, hice mi primera comunión sin ver muchas clases pues
conocía algunas cosas, por último estuve en el equipo de música de la iglesia.
Se
imponía las manos se sanaban no pocos, ganamos concursos, pertenecían mis
compañeros a otros grupos, tenían novias, vivimos una época llena de
satisfacciones y al final en desencanto, para mí.
Estudiaba
mucha Biblia, pero un día llego la soledad, enfermedad y más enfermedad, tristeza
y más tristeza, depresión, me seguían los fantasma católico, me perseguían las
hadas de las fiestas, las musas de las tonadas, me perseguían los productores
de pesadillas, no dormía tranquilo, no había paz y Cristo vino en mi ayuda,
pero no sólo mía sino la de mi familia.
Leí
sobre ciencia desde niño, me gustaba la historia, leía sobre leyes, libros
vacios, novelas interesantes, novelas
idiotas, cuentos de terror y revistas de
héroes de todo tipo. Leí la Biblia, el único libro que no entendía, me acercaba
a ella como quien se aproxima a un libro tipo amuleto, trataba de rezar rosario
pero esa cosa me parecía aburrida, intenté leer derecho canónico pero me
dijeron que eso no era para mí, tuve los libros en las manos y me fastidiaron,
hasta los libros de santos. Estudié mucho y
luego de comulgante y soldado de Cristo pasé a enfermo en cama y por
último visité la iglesia evangélica, pasemos al tema.
Según
Mc. Lean, existe un cerebro que es triuno y cuyas partes cumplen cada una sus
diferentes funciones, dentro de la totalidad del cerebro de la teoría de Mc. Lean
existe la parte reptil, u cerebro que actúa, un cerebro que no piensa, que
responde a necesidades, un cerebro posesivo, territorialista, el cerebro del
“Usted tiene que, usted debe, esto es mío, esta es mi iglesia, estas son mis
ovejas y por allí se va”. El cerebro de la reproducción sexual, el cerebro
donde funciona incubus y socubus, el cerebro del hambre, la sed, el cerebro de
la defensa y respuestas ante un ataque que ponga en riesgo la vida, el cerebro
que se puede programar y lo están programando.
La
iglesia católica, la mormona, la de los testigos, los masones, los illuminattis,
los pentecostales, los fariseos modernos, los sionistas, la CIA, Trump, la TV.,
el cine, la música, los MK Ultra, los sana doctrina, los sacerdotes, los
políticos, los tele-evangelistas, los musulmanes, lo talibanes, los hindúes,
los nuevos apóstoles y los tibetanos, los marxistas, los socialistas, los
chavistas, los de de derecha, la ultraderecha, los ortodoxos, los ultra-
ortodoxos, las caricaturas, los libros, los cuentos de hadas y la historia, la
educación, el bachillerato, la universidad, los colectivos, los demócratas, los
carabelas y huesos, los republicanos, los raperos, tercer cielo, y todo el que puede y quiere programa.
El lenguaje del programador:
La
finalidad de ciertas doctrinas y ciertos pastores es programar al cerebro
reptil. “Yo soy su pastor y ustedes son
mis ovejas y se me tienen que sujetar”. Nivel
de programación Zombi. “Esta es mi iglesia, no hace falta el que se va, aquí se
hace lo que yo diga, aquí se predica lo que yo quiera y si no te gusta te vas”.
“Yo soy el ungido, nadie puede decir
nada de mí, miren el manto de Cristo, cuidado hablas mal del pastor porque te vas a ir al infierno, que
les importa si me acuesto con dos o tres hermanas”. Mira David no levantó su
mano contra Saúl, el ungido de Dios”. El tienes que, las amenazas y el debe,
usted tiene que dar el diezmo, para que no sea maldecido con doble maldición,
usted tiene que orar, venir a la iglesia, congregarse, hablar en lengua para
poder decir que tiene el Espíritu, usted debe vender hallacas, usted debe
darnos su carro, su finca, su casa para que el Señor le bendiga.
A Dios
no hay que entenderlo sino obedecerlo, nuestra iglesia es la única que tiene la
verdad, las demás están erradas, no te juntes con esos mundanos, no hables con los hermanos de otras iglesias,
no hables con los mundanos. Dios se mueve en lo sobrenatural, el tiempo de Dios
es perfecto, tengo la cobertura de tal persona, soy doctor en teología, me
gradué de pastor en la academia tal, la unción con tantos milagros es más cara,
Dios no está con los pobres, Cristo era riquísimo.
Eres un
descarriado, te va a llevar el Diablo, si no estás con nosotros te va a ir mal,
tienes que bendecir a Israel, el que no bendice a Israel no será bendecido, hay
que pedir para que Israel triunfe sobre sus enemigos, hay que enviar dinero a
Israel para apoyar sus guerras Santas, Israel va a vencer y a destruir a sus
enemigos, Israel sionista es de Dios, cuidado y hablas de Israel, te va a ir al
infierno si no guardas el Sábado.
El
Rol del Programado
El
programado se conforma con los pocos versículos que le dan en la iglesia y que
son usados por los programadores para tener dominio sobre ellos. Los
programados repiten estos versos y se van llenando de conceptos que les parecen
sagrados y que deben ser seguidos y respetados por todos, el programador no
educa simplemente robotiza al programable, el mundo zombi surge de inmediato
basado en una serpiente que rapta, que
intenta salvarse en base a conocimientos que idiotizan sin conducir al
entendimiento y a la sabiduría, el programado cree que la Biblia es la única
fuente de conocimiento, pero jamás la ha leído completa, el programado intenta
convencer a los demás de que su vida reptil es la única puerta de salvación.
El
programado habla de Cristo, pero en el fondo es simple doctrina robótica que el
programador lanza desde el púlpito, escopetazos que terminan destruyendo las
mentes de quienes lo oyen esperando alcanzar la salvación. El programador es un
dios, es el señor que mueve al Kundalini, es el que realiza milagros en lo
sobrenatural, el que tiene la gracia del espíritu, del espíritu del Metatrón.
Su tiempo programado es perfecto, a su dios hay que esperarlo, no actúa de inmediato
y carece de misericordia, el amor de su dios se esfumó, su tiempo es
cronometrado, su tiempo es valioso y empresarial, es el dios de las finanzas,
de los niveles, el dios de la iluminación: Kairos. Aion y Cronos tres demonios
mitológicos cuyo tiempo es perfecto, que se une al Metatrón que se mueve en lo
sobrenatural.
El
programado se acostumbra al látigo, a la esclavitud que le imponen mediante el
uso de la Biblia, el Sagrado Libro es un candado atado a los eslabones de senda
cadena que lleva al pueblo de Dios a vivir mutilado, perdido en pequeños trozos
de Biblia sin ver la totalidad de la misma. El programador usa el miedo, la
amenaza y el programado se deja arrastrar por la corriente serpenteante de la
rutina y la ceguera espiritual y literaria,
Jezabel
se sube al púlpito desde allí lanza su ponzoña, ella gobierna y tiene dominio sobre los ministro de Dios,
es ella la que enseña, es ella la que hay que obedecer y sujetárseles, ella
llena a la iglesia de mujeres que la gobiernen, los sometidos ministros
simplemente se arrastran a las bancas, a los rincones de los perros que se
duermen, ya no ladran, ya no pueden ni siquiera morder porque la serpiente que
está en las jezabelas los ha envenenado, duerme el pueblo de Dios, los muchachos
se enseñorean de él, duerme el pueblo de Dios, hay bailes en los altares, el
altar se ha vuelto un burdel, donde hasta las niñez es irrespetada, duerme el visionario, duerme el profeta y no
hay corrección, duerme y se pierde.
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